Cipri Quintas: “DAR, recibir, recordar, sin esperar nada a cambio”

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Por Eva Robles en Diario 16

#ElLibrodelNetworking con corazón va por su cuarta edición. El autor dona los derechos de autor a ONGs

Cipri Quintas y su libro del networking está revolucionando a lo único de lo que está compuesto el mundo, como dice él: “las personas”. Su discurso sencillo está calando, prueba de ello es que ya está a la venta la cuarta edición. Todo un triunfo porque para él, aunque el mensaje haya llegado solo a una persona se siente satisfecho de haberle “recordado lo que es importante en la vida y lo que no lo es”. Cree que en nuestros caminos “tienen que pasar cosas” y que viviéndolos sin planos te va a ir mejor. Por muchas máquinas que inventen, mucha inteligencia artificial, por el momento no podemos comprarnos “el que nos vaya bien”. Es tajante al afirmar que “tenemos que cuidar a las personas porque las personas son las únicas que te van a poder cuidar” y para ello hay que entrenar el ejercicio de DAR y RECORDAR, sin esperar nada a cambio.

FRASES DESTACADAS:

Pregunta.- La cuarta edición de “El Libro del Networking” con Planeta ¿Esperabas un éxito tan rotundo?

Respuesta.- Sinceramente, yo no esperaba que siendo el discurso tan sencillo tuviera tanto éxito. Cuando las cosas se hacen desde el corazón, se hacen desde la verdad, se hacen por sumar; siempre salen bien.

P.- ¿Qué busca El Libro del Networking?

R.- Al final lo que el libro hace es recordar a las personas de qué estamos hechos. Estamos hechos de amor, de buen rollo, “piensa bien y acertarás”, lo único que he hecho es recordar a las personas eso. Creo que hacía falta explicar que dar abrazos, da valor a la mirada, da valor a la verdad, da valor a la necesidad, da valor a la persona. El mundo está compuesto de tan solo una cosa: de personas. No de gente, como dicen los políticos o por objetos, como nos dice la sociedad de consumo, yo os digo que los objetos no devuelven abrazos.

P.- Tú lo que muestras es como tú haces para manejarte socialmente. Son 15 claves que sirven para triunfar en nuestro entorno. Defíneme que es para Cipri el triunfo.

R.- El otro día en una charla saqué una foto de un entierro en blanco y negro con poquita gente. Y otra con un entierro en color, mucha gente y todos llorando. Pregunté la diferencia y nadie lo supo verla, tan solo venían a decir que una era en blanco y otra en color. Yo les dije, bueno uno ha triunfado y el otro no. La primera era de un multimillonario que dejaba una gran fortuna, un montón de empresas, se ve que es un entierro triste, apenas sin gente, gris. El segundo, era de una persona buena, quizás no con tanto dinero, había un montón de personas, había sonrisas, había pasión, había dulzura, había miradas. Era la instantánea de un personaje que había dejado un gran legado. Triunfar es eso: dejar un legado.

P.- El libro es un triunfo quizás porque ¡pasan cosas!

R.- Ese es mi lema. El libro es un triunfo si al final pasan un montón de historias bonitas que a mí me hacen feliz. El libro es un triunfo porque el cien por cien de los derechos de autor son solidarios. Porque a nada que lo haya leído tan solo 1 o 1000 personas, les he recordado lo que es importante en la vida y lo que no lo es. Con cuatro ediciones, miles de miles de personas han descubierto que tienen herramientas personales que a lo mejor las tienen olvidadas o que no le dan valor o las ocultan. Eso es triunfar creo que el libro está triunfando porque pasan cosas maravillosas. En este libro pasan cosas.

P.- Hay un montón de “miniTRUCOS”, bien destacados, para su fácil lectura.

R.- Sí, en realidad es un manual en el que te llevas todas las herramientas. Un mueble, tipo Ikea, donde lo llevas todo incluido y no necesitas salir de casa para practicar.

P.- Cuando hablas ¡aquí pasan cosas! Te refieres…

R.- Creo que en la vida tienen que pasar cosas. Siempre he tratado que en mis negocios de hostelería no fueran sitios que solo vas a tomar una copa o comer o cenar o relacionarte, quiero sorprender quiero que pasen cosas, que realmente no te esperes lo que va ocurrir.

P.- ¿Cuál es la mayor felicidad?

R.- No tener plan. Si no tienes plano de la vida, te va a ir muy bien. Porque ir con la vida sobre plano es muy aburrido. Cuando comienzo mi día, tengo cosas en la agenda puesta, pero siempre dejo que la vida me sorprenda. Hay que dejarse sorprender. Viviendo una vida sin planos te va ir mejor. La vida con planos es un rollo. Sino salen los planes, viene la decepción, la frustración, en definitiva, el mal rollo.

R.- Entonces, ¿nos invitas a vivir en la incertidumbre?

R.-  No, la incertidumbre está compuesta de miles y miles de trocitos de miedo. El miedo nos hace más pequeños, manejar los miedos, es meditar. El problema es la mente, que está siempre maquinando por su cuenta. Porque se prepara para algo que va a venir, inventa, genera, explica, rellena. Prefiero, hablar de vivir con expectativas.

P.- ¿Cómo llevas a todas estas conclusiones? Has hecho masters, grados, cursos, maestrías…

R.- Lo primero, leo mucho y segundo estoy compuesto de un puzle de 3.000 piezas. Cada persona es un puzle, cuantas más personas conoces, más grande es tu puzle. Las piezas son las personas que te has encontrado en tu vida. Las piezas son las que componen una persona, esos son tus colores, eso es tu paisaje, eso es lo que eres.

P.- ¿Tantas piezas? ¿Tantas personas? ¿Tantos amigos?

R.- Yo tengo una vida muy extensa porque la componen muchas personas. La gente me dice: es que tú tienes muchos buenos amigos, ¡sí claro! Tengo muchos amigos. Me increpan: ¡es que tú quieres a demasiada gente! Ese es nuestro mundo, el que nos han dibujado. Un mundo en el que alguien te puede reprochar que quieres a mucha gente. O que tienes muchos buenos amigos. O que abrazas demasiado. Que dices te quiero demasiado. Me parece todo tan ridículo.

P.- Bueno, pero habrá gente que prefiere concentrarse en tres amigos.

R.- Pues, creo que se concentran muy mal, a mi entender y desde el respeto, porque también te puedes concentrar en 3.000, ¡están perdiendo un montón de oportunidades! Cuando construyes el puzle de tu vida mucho más amplio, te conviertes en alguien más sabio porque participas de más trocitos de más vidas, eres capaz de sacar más conclusiones.

CUANTO MÁS DAS, MÁS HUECO DEJAS PARA VOLVER A LLENAR.

P.- ¿Cómo haces para no perder amigos?, a mi me conoces desde hace más de 20 años y mira aquí estamos en medio de una entrevista.

R.- Estoy pendiente de todos ellos, escucho, estoy alerta, estoy atento. Yo no pierdo a uno solo de mis amigos, aunque esté muy ocupado, no hay nada más importante que una persona amiga. Es fácil, en el momento que estoy con él, estoy con él, es lo más importante, es mi centro de atención, es el primero, el que tengo enfrente en ese momento.

P.- ¿Nos invitas a sentir más? A abrazar más, a querer más.

R.- Sí, hay que sentir de verdad. Cuando se abraza, se abraza. Cuando se quiere, se quiere. Lo que no puedes hacer es dar las gracias en automático. Abrazar en automático. Dar un beso en automático. Decir te quiero en automático. Mirar a los ojos en automático. Eso ¡no puede ser!. Pero, esto lo podemos hacer todos, solo hay que entrenar.

P.- ¿Entrenar el qué? El Networking, al final es un “entre todos”. “Dime con quién vas y te diré quién eres?

R.- Sí, son herramientas que tenemos todos, pero que hay que entrenarlas. Yo lo llamo NETWORKING con corazón. Porque creo que las cosas o se hacen de verdad o no se hacen. Si esto lo aplicas a NETWORKING al mundo del trabajo o al mundo del crecimiento personal o profesional. Te va a ir muy bien, no por títulos, o por el coeficiente intelectual o por las carreras que tengas, te va ir muy bien por las relaciones que consigas, sin lugar a dudas. Por muchas máquinas que inventen, mucha inteligencia artificial, por el momento no podemos comprarnos “el que nos vaya bien”.

P.- ¿Quién le iba a decir a Cipri que iba a escribir un libro?

R.- He escrito el libro por las “personas”, porque las personas son las únicas que te van a poder cuidar. Esta sociedad nos obliga a muchos “tengo que”. Y al final es un “tengo que no funciona en automático”. Hay que romper con los miedos, la vida siempre me da la oportunidad de algo nuevo, que me da miedo y vértigo ¡claro!, pues lo hago, aunque sea con miedo. El libro lo han escrito conmigo muchos de estos 3.000 contactos y en los prólogos, David Bisbal, Susanna Griso, José Mota, Elsa Punset y Miguel Angel Revilla.

P.- ¿Qué hacemos para ser felices?

R.- Intentar ser felices haciendo el bien. Lo que tienes que hacer es sembrar, cuidar a las personas. Hay una palabra que tiene tan solo tres sílabas y es maravillosa que resume absolutamente todo: DAR. Es la expresión más potente de ejercitar el amor. La acción de amar es dar. Dar, es dar sin miedo. Dar, es cuidar a los demás. Dar, es hacer un mundo para los demás sin miedo. Cuanto más das, más hueco dejas para volver a llenar.

P.- Es lo que dice el Padre Ángel, la solidaridad no es dar lo que te sobra si no compartir lo que tienes. 

R.- Sí, compartirlo, darlo, si te va a venir más… Es como un pozo lleno de agua, cuanta más agua repartes a tu alrededor, más agua genera. Además no se agota y más pura sale. Si tú te guardas toda el agua del pozo acabas ahogado en tu propia agua y no vas a tener nada más que desierto a tu alrededor, porque no has regado para tener flores, porque no has dado de beber, solo encuentras muerte.

P.- Esto me recuerda a lo que decía, los más grandes, Gandhi, Jesucristo, Buda…

R.- Claro, esto no lo he inventado yo. Esto es ser consciente de lo que pasa a tu alrededor. Todas las grandes religiones están basadas en esto. Pero, lo que pasa es que la religión del consumismo se ha dado cuenta que esto mueve el corazón de las personas, esto motivar a las personas. Han convertido el dar, en el comprar y han hecho del ocio su negocio.

P.- Tu discurso no es nuevo, ¿por qué ha llamado tanto la atención?

R.-  Porque yo no soy el Padre Ángel, no soy ningún predicador, no soy coach, ni conferenciante. Solo soy una persona que no cuadra con mi discurso. Soy un ejecutivo, tengo negocios en Internet, restaurantes, salas de noche, he tenido discotecas, muchas discotecas… La gente se pregunta cómo un tipo como yo habla de DAR. Que lo haga Bill Gates que es multimillonario, pues mire usted, le cuesta menos dar.

P.- Eres el gran defensor de los abrazos.

R.- Las personas están deseando abrazarse. Las empresas están deseando abrazarse, generar buen rollo real. No porque hagan tres tonterías de incentivos, nos vamos de excursión, juegos de supervivencia juntos… No, no, hay que mirarse a los ojos, hay que mostrar voluntad de abrazar. Eso es lo que hay que hacer.

P.- ¿Cómo podemos distinguir a una persona que nos cuenta la verdad?

R.- Solo tienes que hacerle una pregunta. ¿Lo has vivido? ¿Lo has hecho? Si de veras ha subido al Everest le escucho. Aquí todo el mundo opina, todos saben de todo. En mi libro he reservado un capítulo para estos seres tóxicos, los que te hablan de bioquímica, como te hablan de política, como te hablan de la Pantoja… Son capaces de hablar de todo. Estos no me sirven, porque hablan mucho y no escuchan nada.

P.- Todos en la vida sufrimos batacazos, ¿cómo haces tú para superarlos?

R.- Cuando tienes una enfermedad, un batacazo importante, yo me desahogo mucho dando abrazos, contándolo. Yo soy cargador de muchas personas con mochilas de enfermedades. Porque la gente al contarlo parece que les pesa menos. Lo cierto es que cuando se van a caminar, en realidad, se lleva la misma mochila. Porque no la puede compartir en realidad contigo, pero al menos pesa menos. Pero si les has escuchado les has ayudado, has compartido su mierda. Compartir la mierda de los demás es bueno. Yo veo abono, yo aprendo. Cuando los demás te comparten algo te están preparando para afrontar situaciones extremas, sin que te estén pasando a ti. Con lo cual, cuando te pasan, puedes recurrir a esas experiencias, las podrás vivir de diferente manera, si luchas por entenderle y lo vives sin el dolor que le provoca la otra persona. Cuando ayudas a alguien te estás ayudando a ti mismo. Dar no es ayudar, dar es ayudarte. Todo esto en un marco empresarial, como el mío, chirría.

P.- Pero, todo amor… Cipri, no puedes ser, no me lo creo. ¿Nadie te ha traicionado? Pon un ejemplo.

R.- He aprendido un truco. Yo creo que hay que manejar los tiempos. El teléfono es muy traicionero porque lo coges y directamente te pones hablar y la puedes liar. Deja pausar las cosas, pasar el tiempo. Maneja el espacio, el cómo lo dices, dónde lo dices, cuándo lo dices, así, te va ir muy bien. Las cosas con perspectiva, cambian, son más reales. Siempre, intento respirar y luego le dejo pasar.

P.- Pero, la percepción que tiene la sociedad es que todo el mundo va a lo suyo. Nos importa más ir mirando el Whatsapp en el móvil por la calle, que ir andando a ver si me encuentro a un conocido.

R.- Esto no es de ahora, ahora estamos pegados a los móviles, pero antes estábamos pegados a la radio y antes a la tele y antes a los toros. La sociedad no ha cambiado tanto como nosotros creemos. La sociedad tiene muchas más herramientas que antes. Somos los mismos en diferentes paisajes. Pensamos que el paisaje hace al hombre. Los hombres somos siempre hombres, los que elegimos el paisaje y cómo adaptarnos a él.

P.- En el “Libro del Networking” encontramos una guía muy útil para utilizar las redes sociales e Internet para nuestro provecho.

R.- Está claro que o nos conectamos a Internet, la tecnología o a las RRSS o estamos fuera. Pero saber utilizarlos bien depende de ti. Las redes sociales son una herramienta fantástica para relacionarte, para comunicarte. Lo que no puedes hacer es estar constantemente haciéndote fotos a ti mismo.

P: Te refieres al selfie, para estar constantemente dando envidia los demás, para decir que eres más guapo, más listo, que corres más, etc. 

R.- Ese no es un buen uso. Tú tienes que decir: yo corro y es buenísimo para la salud ¿queréis correr conmigo. Yo corro, estoy dispuesto a darte la mano y acompañarte. Las redes sociales no son para hacernos más pequeños, para aislarnos, para relacionarnos virtualmente solo. El selfismo es una lacra, una enfermedad muy grande. El solo vernos a nosotros mismos nos hace ser más pequeños. Se han dado cuenta los fabricantes de teléfonos, que le dan tanta importancia a la cámara frontal, llegará un momento en el que no nos permitan hacer fotos hacia delante.

P.- ¿Hay Cipri después de El Libro del Networking?

R.- Claro, sigo en Silk & Soya, el comedor de mi casa organizando todos los meses, “Ayudar es divertido”, compartiendo mi experiencia, construyendo mi puzle, mis paisajes con mis amigos, y con otros que vayan llegando. Y ahora para estas fiestas mi video de felicitación de Navidad junto a Mago More y José Mota. Llegó un momento que con la agenda tan grande y como me gusta mandar mensajes personalizados a mis 3.000 contactos, pues tenía que empezar a mandar mensajes de Navidad en junio, eso cuando tenía 1.000, a los 2.000 tenía que empezar en las campanas de este año para el siguiente. Total, que decidía hacer un video, con la intención de despertar la sonrisa de todos mis amigos.

P.- Mire usted señor Quintas, que tiene usted la razón en todo lo que dice.

R.- Mire, usted señorita Robles, #TeDoyLaRazón. Lo importante no es tener la razón, sino tenerte en mi vida. Es la décimo tercera recomendación de #ElLibrodelNetworking. El resto de ellas las pueden descubrir al colaborar solidariamente con su compra. Porque recordad que he donado todos los beneficios de los derechos de autor a tres organizaciones sin ánimo de lucro: Asociación Mensajeros de la Paz, Fundación Sandra Ibarra y Fundación Irene Villa.

Si quieres cambiar el mundo, empieza por ti mismo y por tu entorno, que lo puedes hacer. Da un paso al frente, forma parte de la solución. No formes parte del problema o del pasaje. Eva, te quiero mucho.

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