Alex Txikon, de nuevo al asalto del Everest en invierno y sin oxígeno

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El alpinista vizcaíno Alex Txikon se dirige al Everest (8.848 metros) para intentar alcanzar su cima en invierno. Txikon, que partió de Bilbao el 24 de diciembre, intentará hacerlo sin ayuda de oxígeno embotellado, elemento que facilita enormemente la escalada en las grandes montañas y que está considerado una ayuda artificial. En esta ocasión, igual que la anterior, Txikon lidera un pequeño equipo, en el que está el pakistaní Alí Sadpara, que en el invierno de 2016 fue su compañero en la primera ascensión invernal de otro ochomil: el Nanga Parbat(8.125 metros), realizada igualmente sin oxígeno. Junto a ellos, seis experimentados sherpas.

Txikon, nacido en Lemoa, Vizcaya, hace 36 años, retoma de esta manera la aventura iniciada el invierno pasado, cuando intentó esta misma escalada, alcanzando los 8.000 metros, teniendo que retirarse por los fuertes vientos que azotaban la montaña el día de ataque a la cumbre. Lejos de considerarlo un fracaso, Txikon señaló antes de su partida al techo del mundo que “la experiencia del año pasado nos va a servir para realizar un alpinismo más controlado, minimizando los riesgos”.

“Vamos a tratar de no meternos tanta carga como el año pasado. Una de las claves será no trabajar nueve días seguidos, como hicimos entonces, entre el campamento base y el campo uno; así nos desgastaremos menos en las cotas más bajas y guardar fuerzas para la parte de arriba”. También señaló la importancia de tener paciencia: “Creo que tendremos más posibilidades a finales de febrero”.

Igual que el invierno pasado, la ruta elegida por Txikon para su escalada es la vía normal de la vertiente Sur de la montaña, situada en Tibet. Es la que tiene más ascensiones y fue ascendida por primera vez por Edmund Hillary y el sherpa Tenzing Norgay el 29 de mayo de 1953.

La ruta de escalada resulta muy compleja en su primera parte, al transitar por el glaciar de Khumbu, seiscientos metros de cascada de inestables bloques de hielo del tamaño de edificios, bajo los que tendrán que pasar varias veces los alpinistas. Durante la ascensión, el alpinista lemoarra explicó en su partida que tienen previsto soportar “temperaturas de hasta 60º bajo cero y vientos de 150 kilómetros por hora“.

Un dato que puede aportar luz sobre la hazaña de alcanzar la cima de la montaña más alta de la Tierra en invierno es compararlo con las veces que el hombre ha puesto el pie en la Luna. Los datos señalan que han sido más seres humanos los que han alcanzado nuestro satélite que los que han pisado la cumbre del Everest. Mientras a la Luna han subido 12 astronautas, al Everest en estricto periodo invernal solo lo han hecho siete alpinistas.

11 años antes en la Luna que en el Everest

Otro dato resulta igual de clarificador: los primeros hombres que alcanzaron la Luna (los estadounidenses Neil Armstrong y Edwin Buzz) lo hicieron en 1969, mientras que los primeros escaladores que subieron al Everest en invierno (los polacos Krzyssztof Wielicky y Leszek Cichy) no lo consiguieron hasta 1980 ¡once años más tarde!

Fue exactamente el 17 de febrero de 1980 cuando estos dos de los mejores representantes de los que fueron llamados ‘hombres de hielo’, por su implacable afición por conseguir las primeras ascensiones invernales de los gigantes de la Tierra, lograron la anhelada primera invernal del Everest. Integrados en una expedición pesada polaca, que alcanzó la base de la montaña el 5 de enero de aquel año, soportaron 42º bajo cero y vientos feroces.

El día de cima, Wielicky y Cichy superaron en poco menos de ocho horas el extenuante tramo desde el último campamento, situado en el collado Sur (7.980 metros) a la cima. Tardaron en regresar a dicho campo más de siete horas. “Si se hubiera tratado de cualquier otra montaña, nos hubiéramos dado la vuelta”, señalaron a su regreso al campamento base, a donde llegaron dos días después, con congelaciones y a ratos arrastrándose por la nieve.

La pareja polaca que subió por primera vez al Everest utilizó oxígeno embotellado. Igual que el japonés Yasuo Kato, que subió el 27/12/1982, aunque murió de frío y agotamiento durante el descenso junto con su compañero Tshiaki Kobayasi, quien se quedó a 85 metros de la cumbre agotado.

La tercera ascensión la consiguió el 16/12/1983 una expedición japonesa pesada, que puso en la cima a tres japoneses: Takashi Ozaki, Noboru Yamada y Kazunari Murakami, y el sherpa Nawang Yonden, todos ellos con oxígeno embotellado.

Igual que todos los anteriores siguiendo la ruta del collado Sur, el 22/12/1987 pisaron cima el coreano Young-Ho Heo y el sherpa Ang Rita, siendo este el primero, y único que lo ha hecho hasta la fecha sin utilizar oxígeno artificial. Ang Rita Sherpa ostenta, además, el récord de ascensiones al techo del mundo: 21 ocasiones en la cumbre del Everest.

En el invierno de 1993 se producen las tres últimas ascensiones al Everest. Todas por escaladores japoneses y todas con oxígeno artificial. Fumiaki Goto y Hideji Nazuka el 12/12/93; Shinsuki Ezuka y Osamyu Tanabe el 20/12/93 y Yoshio Ogata y Ryushi Hoshino, el 22/12/93.

Invierno y condiciones invernales

Las normas del alpinismo señalan, sin embargo, que no todas estas ascensiones deben considerarse ascensiones estrictamente invernales, porque iniciaron la escalada de la montaña antes del inicio del invierno, alcanzando incluso la cima algunos de ellos antes del inicio oficial de la temporada, el 21 de diciembre.

Contemplado de esta manera, ocho de las 15 ascensiones se han realizado antes del inicio del invierno, es decir en los últimos días del otoño astronómico. Mientras que otros cuatro alpinistas lo hicieron los primeros días de invierno, lo que supone que la parte inferior de la montaña la escalaron en otoño. Estas circunstancias reducen más la exclusiva lista, dejándola en solo tres hombres los que han subido al Everest en riguroso invierno astronómico.

Algunos expertos consideran, sin embargo, que sí deben considerarse escaladas invernales del Everest todas ellas, pues las circunstancias invernales del alto Himalaya se mantienen igual de rigurosas desde primeros de diciembre. Otros señalan que solo deben ser incluidas en las listas de las invernales del Everest todas las cumbres logradas en invierno, sin tener en cuenta la fecha de inicio de la expedición. De esta manera, han ascendido al Everest en invierno solo 7 personas. Treinta y cinco años después de la última escalada, Alex Txikon quiere ser el octavo pasajero en el techo del mundo.

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