Torreblanca convierte los lienzos del Museo de Bellas Artes en Alta Repostería

0
  • El maestro pastelero Paco Torreblanca ha ‘transformado’ once pinturas del Museo de Bellas Artes de Murcia (MUBAM) en obras de arte ‘comestibles’, moldeando sus trazos con chocolate y azúcar soplado hasta convertirlas en esculturas que ofrecen una interpretación “personal, artística y gastronómica” de los lienzos.

La exposición, incluida en el ciclo ‘Gastroarte’, que protagonizó en su primera edición al chef Pablo González-Conejero, constará de doce esculturas comestibles que son el reflejo de lo que Torreblanca interpreta en cada una de las obras pictóricas que él mismo ha seleccionado. Esta versión dulce, efímera y totalmente libre de Torreblanca sobre los cuadros le ha llevado cuatro meses de trabajo y dispondrá de un novedoso sistema de refrigeración de urnas con el que se mantendrá la humedad aislada de las piezas para que las obras no se resientan. «Me gusta lo simple. Intento quitar el máximo de elementos de las esculturas, que es una filosofía muy oriental y con la que guardo una gran afinidad y, aunque los cuadros son de estilo clásico -siglos XVI y XX-, quien ve alguna de mis esculturas rápidamente reconoce que son mías, puesto que todas guardan mi propio estilo», afirmó ayer en Murcia.

TORREBLANCA EN EL MUBAM

Los cuadros seleccionados por el pastelero han sido ‘San Miguel’, de Joan de Joanes; ‘San Jerónimo’, atribuido a José Ribera; ‘Guirnalda de frutas rodeando una imagen de buen pastor’, de Joris Van Son; ‘Florero’, de Seguers; y las obras anónimas ‘Las entrañas de Alfonso X El Sabio’ y ‘San Francisco de Asís ante la Inmaculada Concepción’. Todas las obras pictóricas se expondrán junto a las esculturas de Torreblanca. «La interpretación es libre. De hecho, lo que me gusta es que cada uno interprete lo que quiera y disfrute a su manera», concluyó.

El maestro pastelero, que es doctor ‘honoris causa’ en Arte por la Universidad Miguel Hernández, llamó la atención sobre el hecho de que su obra es considerada en Francia dentro de las ciencias y las artes de la pastelería.

Como curiosidad, señaló que un japonés quiere llevarse la obra a Japón, pero bromeó diciendo que él se daba por “contento” con que sus esculturas llegara a Murcia, porque el material es tan frágil como el cristal. De hecho, ha indicado que dos obras se rompieron durante el traslado, pero han podido ser restauradas a tiempo para esta exposición, que cuenta con la colaboración de la Fundación Cajamurcia y del Palacete Rural La Seda.

Para más información, picha aquí

Share.

Leave A Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies